Un tercio de la cesta es marca blancaLa crisis económica ha acelerado el consumo de productos del propio distribuidor, de marcas blancas, lo que en muchos casos pone contra las cuerdas a los grandes grupos alimentarios, que ven cómo los expositores se llenan de competencia. La irrupción de las denominadas marcas blancas en los establecimientos comerciales -básicamente supermercados e hipermercados- ha supuesto que en la actualidad tengan una cuota de mercado en torno al 32,5%, casi cinco puntos más que el año pasado. Los informes internos y externos del sector prácticamente coinciden en señalar que estos productos recomendados o marcas del distribuidor pueden resultar hasta un 40% más baratos que algunas referencias conocidas, si bien la media oscila entre un 10 y un 20% por debajo del precio de las marcas líderes. Los sociólogos que estudian los hábitos de compra del consumidor aseguran que "si a las marcas de los comestibles no se les pone un precio al menos un 10% menor que el de las marcas del fabricante, muchas personas no los comprarán, pero si el precio de la marca es más del 20% más bajo también sospecharán de su calidad. Por esta razón el precio de las marcas blancas ha de estar entre un 10 y un 20% por debajo del de la marca líder". Sea como fuere, la razón de tal diferencia obedece, amén de otras consideraciones, a que con las marcas blancas no hay gastos de publicidad y/o marketing (el envoltorio de distribuidoras acostumbra a ser mucho más sobrio), ni de investigación y desarrollo. Por tanto, y aunque aún se pudiera asociar el menor precio a una pérdida de calidad, el tiempo está demostrando que por lo general no suele ser así. Un reflejo de que las ventajas son superiores a las desventajas es el tremendo crecimiento que han tenido estas marcas en los últimos tiempos: desde 1993 las marcas blancas han experimentado un aumento del 63%. Hoy por hoy representan el 20% de todos los productos que se venden en las cadenas de distribución españolas. Si en el año 1985 su peso en las ventas no superaba el 3,5% , y hace dos años era la opción escogida por una cuarta parte de los consumidores, hoy cuatro de cada diez artículos vendidos tienen marca blanca. Crecimiento Alemania, motor de Europa, ha visto cómo en los últimos 30 años la participación de las marcas blancas pasó de 12 a 34%. En Estados Unidos representan el 20% de las ventas en supermercados y grandes superficies y una parte considerable de las ventas incluso en comercios especializados. A corto-medio plazo se prevén aumentos de más del 50% en la participación de las marcas blancas dentro del porcentaje total de la industria de bienes de consumo. Los mercados de marcas blancas ya desarrollados en Oceanía (con un crecimiento de más de 50%), en Norteamérica (más de 35%) y Europa occidental (alza de 50%) seguirán mostrando un fuerte crecimiento a medida que los revendedores consoliden sus ganancias aunque este crecimiento en la participación de las marcas blancas a menudo se realiza a costa de las marcas del fabricante. Pactos entre compañías Los fabricantes contraatacan Los datos Fuente: http://www.deia.com/es/impresa/2009/03/15/bizkaia/ekonomia/544092.php |