Estimado lector:
Con el 2010 recién estrenado comenzamos un año lleno de nuevos propósitos y objetivos empresariales. Lo iniciamos con ilusión y energías renovadas para hacer frente al primer esfuerzo que se materializa en la famosa cuesta de enero, que además este año se ve acentuada por la sombra de una crisis, que parece no querer marcharse.
Una crisis que sigue afectando a la economía del país, incluso en época de rebajas. Y es que en plena temporada de descuentos, se estima que la facturación del textil retrocederá entre el 5% y el 15% y la de la electrónica de consumo y los electrodomésticos, entre el 10% y el 20%. Estos datos vienen a señalar lo que ya es una evidencia: los consumidores, ahogados por el actual contexto económico, reducen sus compras compulsivas elaborando detalladas listas de la compra, realizan compras planificadas en función de sus necesidades específicas y buscan las mejores ofertas que les ofrece el mercado, aumentando su afluencia a los centros comerciales outlet y efectuando compras online.
Lo que está claro es que el 2009 fue un año que puso a prueba al sector, y que este nuevo año sólo los que mejor se adapten al cambio podrán continuar su actividad. Uno de los mejores ejemplos ya lo estamos encontrando en el mundo de la alimentación: el crecimiento de los supermercados y las tiendas de cercanía está provocando que se cuestione el modelo de los hipermercados. Mientras que los consumidores valoran de las grandes superficies su amplitud de surtido y categorías así como la posibilidad de encontrar precios más reducidos, son los inconvenientes los que parecen estar inclinando la balanza: tener que desplazarse principalmente en coche, dedicar más tiempo para realizar la compra, esperar largas colas en las cajas en horas punta, encontrar con dificultad los productos entre tanto surtido, hacen que los consumidores se muestren cada vez más reacios a acudir a los hipermercados. Por ello, desde el ámbito de la alimentación ya se está trabajando en un modelo de hipermercado que convierta estas desventajas en oportunidades de negocio.
Todavía no es tarde. El 2010 no ha hecho más que comenzar. Los pronósticos vaticinan que no será un año fácil para el sector, pero los años difíciles también son años llenos de oportunidades y cambios. Aprovechemos que el contador se vuelve a poner a cero y no dejemos escapar la ocasión que supone poder decidir cómo queremos que sean los próximos meses.
Una vez más, esperamos que la información que aparece en este número te ayude a orientar tus nuevos proyectos del año que acaba de dar comienzo.
Daniel Encinas |