La calidad de datos es un factor crítico de éxito en los procesos de transformación digital y orientación al cliente que muchas compañías están emprendiendo. Los datos son una ventaja competitiva pues permiten, entre otras cosas, generar inteligencia comercial basada en machine learning para optimizar el cierre de ventas, mejorar los niveles de servicio o gestionar programas de fidelización. En consecuencia, los equipos directivos está dando cada vez más prioridad a proyectos de diagnóstico y mejora de la calidad de datos e incluso planes integrales de gobierno del dato.